Marina, microrrelatos

Marina

    Marina, cuyos logros no hacían más que detenerla, miraba fijamente por la ventana de su habitación. Con su visión puesta en el horizonte, sus ojos eran aterrorizados por una perplejidad que la invadía. El caótico mundo circundante la agobiaba. La desesperación,  cual trabajosamente venía recorriendo su corazón ya hace años, había hecho su labor de tal manera que el alma de Marina se encontraba en una agudeza soledad. Ella había olvidado lo que era sentir, o mejor dicho, sentir como lo hacían los demás. Por eso siempre se encontraba mirando hacia el horizonte, preguntándose cuándo finalmente llegaría a alcanzarlo, aunque sabía que eso era imposible. Pero la ilusión de algún día poder dejarse llevar por él y desplegarse en lo desconocido era su consuelo, su esperanza quieta. « ¿Será que existe una forma de reinventarse fuera de aquello que la visión puede alcanzar? ¿Será que existe una forma de cruzar la línea divisoria entre el firmamento y lo ilusorio? ¿Se trata todo esto de una simple quimera o será realmente posible cruzar el umbral que divide la certeza y da lugar al más allá? » Mientras Marina reflexionaba en ello y dejaba que su imaginación volara pensando en la cantidad de mundos posibles en la que su vida podía cobrar un nuevo sentido fuera de su realidad habitual, se daba cuenta de que el tiempo avanzaba y junto a él su vida. Pero ella seguía ahí, quieta, con su vista en el horizonte.

SOBRE MÍ

Mi primer entrada…

¡Hola a todos! Debo confesar que, como novata en el mundo del blog, estoy bastante entusiasmada y al mismo tiempo intrigada. Después de mucho tiempo decidí adentrarme en este mundo y mostrar un poco de todo lo que vengo escribiendo hace un buen tiempo. Si tengo que describir como me siento hoy, les aseguro que las sensaciones que me invaden son realmente contradictorias: por un lado puedo verme llena de expectativas con lo que devendrá este sitio; pero por otro lado, me encuentro con un terror gigantesco de que quizás nadie me lea. Sin embargo, sea de una u otra manera, el hecho de poder expresar y sacar fuera de mí tantas ideas que en algún momento encasillé me provoca una alegría y una sensación de libertad inexplicable.

Siempre digo que el lenguaje, y por lenguaje entiendo todo acto del habla incluyendo a la escritura misma, es un lugar infinito en el cual se despliegan infinitos mundos posibles. Escribir es realmente un arte, y en lo que a mí respecta encuentro en la escritura la posibilidad de desnudarme, de (des)armarme, de (re)inventarme y de (des)cubrirme. No solo en lo que puedo llegar a producir, sino también en aquellas lecturas que me atraviesan y me derrumban.

Sin más que decir (aunque en realidad tengo mucho para hablar ) los invito a leerme y a visitar mi sitio de vez en cuando ¡Que la escritura y la lectura sean siempre un lugar para encontrarnos y abrazarnos!